
Hoy, protégeme del mundo,
invéntame una historia,
un yo que nazca de tu imaginación,
con camas sin uso,
sin noches de insomnios,
padre de una niña
concebida por la espíritu santa
sin relación directa con dios.
Por favor, protégeme del mundo,
invéntame una historia,
y de ella
convérsame cualquier cosa,
mientras pases tu mano por mi cabeza recostada
en tus piernas,
aprendiendo bajo el sol
su nueva historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario