
Mis amigos estallan botellas en sus manos
para compartir sus heridas
en un especie de imperfecto ritual
cuando nada más puede ofrecer el día,
cuando nada más podemos ofrecerle a la vida.
Y nos guardamos la confusión en el bolsillo
mientras los ojos comienzan a demorar
- Te asienta tan bien – me dices
- Lo bueno es que mañana no te vas a acordar –
y me sumerjo en el eco de un amanecer escarchado
soñando que la ciudad se quema por culpa nuestra.
para compartir sus heridas
en un especie de imperfecto ritual
cuando nada más puede ofrecer el día,
cuando nada más podemos ofrecerle a la vida.
Y nos guardamos la confusión en el bolsillo
mientras los ojos comienzan a demorar
- Te asienta tan bien – me dices
- Lo bueno es que mañana no te vas a acordar –
y me sumerjo en el eco de un amanecer escarchado
soñando que la ciudad se quema por culpa nuestra.

