jueves, 27 de septiembre de 2007

Nos juntamos a eso de las diez


Mis amigos estallan botellas en sus manos
para compartir sus heridas
en un especie de imperfecto ritual
cuando nada más puede ofrecer el día,
cuando nada más podemos ofrecerle a la vida.
Y nos guardamos la confusión en el bolsillo
mientras los ojos comienzan a demorar
- Te asienta tan bien – me dices
- Lo bueno es que mañana no te vas a acordar –
y me sumerjo en el eco de un amanecer escarchado
soñando que la ciudad se quema por culpa nuestra.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Recado a Armando I


Sabes Armando, hoy los vientos no empujan a favor y no me canso de repetírtelo: "... no puede ser que intentes provocar la vida de esta forma, no es tu estilo, y coraje te falta..." ella está muy lejos para intentar arrastrarla hasta tu vida, a ese derrotado pecho.

No tienes con que arrebatarla de la lontananza, tu soledad no consumirá sus noches, tus dedos no podrán arreglarle con flores sus armoniosas tristezas, esas que heredó del espíritu de sus antepasadas. Además, tus bolsillos están repletos de confusión, no tienes donde abrigar tus manos cuando el frío te sale al encuentro en tu regreso a casa.

No vuelvas nunca a agitar tus manos desde aquella ventana, no te hará caso, es imposible que te pueda ver a ti y a tus señas, aunque le escribas con las estrellas y los postes de luz: "...no te quemes por mí..." ella seguira dormida... es mejor así... no te puedes ni parar y quires dar una vuelta junto a ella, por favor... no vuelvas a agitar tus manos desde aquella ventana... alguna vez yo también me enfermaré de noche, y tú sabes que a mí me pasa seguido... no te acuerdas? y aquella en la que intente esconder la carta bajo la manga, pero el mundo se me hizo muy grande y tú llegaste al otro día para decirme que de gusanos los recuerdos también pueden dar alguna alegría chiquita para quienes teníamos trizada la estrella.

....Sí, soy tu amigo, tu hermano, no te dejaré solo, yo me rajo contigo cuando lo necesites y continua llamándome desde la nocturna desesperación de la lucha con tus fantasmas.

La historia de un tipo




Te puedo escribir toda la noche,
decir que la distancia nos separa dentro de un círculo,
que tu cuerpo con otro cuerpo sin conocer el mío
es el pacto más delicado.
Sonreír para ti,
llorar para mí,
odiar para todos,
sin importar que a la hoja le queden
extrañas inscripciones,
borrones de amaneceres,
letras imperdonables,
para cuando revises tu correo y veas
la historia de un tipo
que no supo escuchar el no insistas.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Para Armando desde la insolencia del agua




(“Copas, risas, excesos.”
Joaquín Sabina)



Los errores no existen,
únicamente los encuentros desafortunados,
los lugares prohibidos,
el tiempo menos indicado es lo que existe.

Miras desde la profundidad de tus ojos
incitando a despertar a esa herencia animal,
la que aseguras poseer, porque hoy
te hace falta tanto cariño
y nada
puede mantener en pie la ilusión de alguna casa.

Ya no vas a intentar otra vez olvidar,
te diste cuenta de que es inútil,
un entretenido imposible.
Dejarás que el día se consuma
como lo haces con tu vida,
piensas:
“Es injustificado empapelar mis paredes con
rostros…”,
por eso abres la ventana para que se larguen,
no interesa donde,
importa que se vayan lejos,
más allá del fin del infinito,
para decir en tu soledad despoblada:
“… así te llamaré desde hoy,
así te llamaré en secreto…”,
mientras en tu cabeza escuchas
una oscuridad de risas.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Esto no tiene que ver con alguien


Esto no tiene que ver con alguien,

que hoy la ciudad se me descascare no tiene que ver con alguien

_________pero todxs hoy se me tropiezan,

como si los arrastrasen hasta mí en un instinto

de despedidas familiares,

de almuerzo y una tarde perdida en el domingo cristiano.

Por eso hoy, que me veo solo,

trajino los remolinos de las cosas cotidianas

por si casualidad se me escapan algunas mariposas nocturnas

de las cuevas que se forman entre mis manos y mi montgomery.

Mas este cuerpo no necesita de ropas,

de zapatos, calcetines o slips,

ni siquiera un corte de pelo necesita, aunque

los malditos vidrios digan lo contrario.


Estoy sin piel como la ciudad

y los huesos ya no soportan el fin del invierno,

pero esto no tiene que ver con alguien.


miércoles, 5 de septiembre de 2007

Breve reseña del cotidiano de un padre para su Hija III


LUNAS PARA TI

A Matilda


Son tuyas todas mis lunas;
las escondidas tras nubes,
las flacas solitarias,
las que no caben en el cielo
o las que el día no puede acallar.
Son tuyas,
así que combínalas con tus ojos brillosos,
con tu piel tan viva,
con tus labios de lenguaje extraño
y con tu cabello tan esperado.
Tal vez esto resulte
y no haya distancias entre
-un-tú-y-un-yo-
ya que me puedes llevar por siempre
a donde arroje el sueño que te nazca,
porque a mí se me crispa la vida
sólo por ti.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Breve reseña del cotidiano de un padre para su Hija II


Así tiene que ser. Tú y yo frente al mundo, con los ojos abiertos como puertas en verano, enfrentándolo con juegos, con colores destilados de nuestras miradas.

Tú y yo, sin quienes intenten codificar y decodificar nuestros mensajes, signos que llevamos en nuestros párpados.

Siempre se puede dar un salto que nos lleve, a mí cuando estoy junto a ti, a ese lugar que nos intentan negar cuando se va creciendo.

Breves instantes, es una lástima, tú tienes mi vida entera y sólo breves instantes es lo que tenemos, pero que hermosos, mágicos, necesarios, fundamentales, explosivos, esos instantes son.

Tú y yo juntos frente al mundo, ese mundo que se parece a los globos que vamos inflando con las risas y los sueños que has venido a construir.

Ojalá algún día te quedes el tiempo necesario para reparar la fisura que tengo por alma.

TE AMO, buenas noches... mis labios en tu frente sello para que duermas...