Te puedo escribir toda la noche,
decir que la distancia nos separa dentro de un círculo,
que tu cuerpo con otro cuerpo sin conocer el mío
es el pacto más delicado.
Sonreír para ti,
llorar para mí,
odiar para todos,
sin importar que a la hoja le queden
extrañas inscripciones,
borrones de amaneceres,
letras imperdonables,
para cuando revises tu correo y veas
la historia de un tipo
que no supo escuchar el no insistas.
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