
Sabes Armando, hoy los vientos no empujan a favor y no me canso de repetírtelo: "... no puede ser que intentes provocar la vida de esta forma, no es tu estilo, y coraje te falta..." ella está muy lejos para intentar arrastrarla hasta tu vida, a ese derrotado pecho.
No tienes con que arrebatarla de la lontananza, tu soledad no consumirá sus noches, tus dedos no podrán arreglarle con flores sus armoniosas tristezas, esas que heredó del espíritu de sus antepasadas. Además, tus bolsillos están repletos de confusión, no tienes donde abrigar tus manos cuando el frío te sale al encuentro en tu regreso a casa.
No vuelvas nunca a agitar tus manos desde aquella ventana, no te hará caso, es imposible que te pueda ver a ti y a tus señas, aunque le escribas con las estrellas y los postes de luz: "...no te quemes por mí..." ella seguira dormida... es mejor así... no te puedes ni parar y quires dar una vuelta junto a ella, por favor... no vuelvas a agitar tus manos desde aquella ventana... alguna vez yo también me enfermaré de noche, y tú sabes que a mí me pasa seguido... no te acuerdas? y aquella en la que intente esconder la carta bajo la manga, pero el mundo se me hizo muy grande y tú llegaste al otro día para decirme que de gusanos los recuerdos también pueden dar alguna alegría chiquita para quienes teníamos trizada la estrella.
....Sí, soy tu amigo, tu hermano, no te dejaré solo, yo me rajo contigo cuando lo necesites y continua llamándome desde la nocturna desesperación de la lucha con tus fantasmas.
1 comentario:
¡AL FIN PUEDO!
OH MY GOD... ME SIENTO VIP.
YA NO SOY LA DISCRIMINADA DEL LUGAR.
"Los recados son dulces"... como dije hace algunos segundos. A mí personalmente, me gustan los recados inesperados.
¡DOH!
Todos los recados son inesperados.
Muchos cariños para ti.
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