(Foto: Alena...
gracias por apoyarme)
No te basta con que te diga: “mis bolsillos
están repletas de mentiras”,
es más,
decirte:
“se me caen,
son tantas,
se me caen,
forman un camino hasta mí”
casi llorando,
casi riendo
o puede que ninguna de las dos.
Estás intranquila, se te ha desabrigado el corazón.
Reprochas a mi ausencia,
ésta se amurra bajo tu cama.
Alguien más, en tu país,
a partido al exilio. Allá,
tras esa cordillera de puchos y colas.
A partido a pie,
como se debe partir,
porque los trenes ya han muertos,
y hemos heredado rieles de sueños rotos
que conducen a una luz parpadeante
de los lugares más oscuros de la necesidad.
No te basta con que te enseñe mis mentiras,
con arrebatármelas,
no te basta con que te las regale
para que puedas decir:
“Sí… son mías.
Se me resbalan en cada caída libre
desde la punta de tu lengua”
No te basta que les tenga afecto;
un cariño irrevocable de perro.
No te basta que las necesite;
un agosto sangriento de gato.
No te basta, declarado:
en tus párpados, agonías y malas juntas;
en tu espalda, baño y tiempo perdido.
Qué me importa que “no te baste”
Yo me he ganado esas mentiras
Yo me he ganado el derecho a ser feliz.
están repletas de mentiras”,
es más,
decirte:
“se me caen,
son tantas,
se me caen,
forman un camino hasta mí”
casi llorando,
casi riendo
o puede que ninguna de las dos.
Estás intranquila, se te ha desabrigado el corazón.
Reprochas a mi ausencia,
ésta se amurra bajo tu cama.
Alguien más, en tu país,
a partido al exilio. Allá,
tras esa cordillera de puchos y colas.
A partido a pie,
como se debe partir,
porque los trenes ya han muertos,
y hemos heredado rieles de sueños rotos
que conducen a una luz parpadeante
de los lugares más oscuros de la necesidad.
No te basta con que te enseñe mis mentiras,
con arrebatármelas,
no te basta con que te las regale
para que puedas decir:
“Sí… son mías.
Se me resbalan en cada caída libre
desde la punta de tu lengua”
No te basta que les tenga afecto;
un cariño irrevocable de perro.
No te basta que las necesite;
un agosto sangriento de gato.
No te basta, declarado:
en tus párpados, agonías y malas juntas;
en tu espalda, baño y tiempo perdido.
Qué me importa que “no te baste”
Yo me he ganado esas mentiras
Yo me he ganado el derecho a ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario